El Club Triatlón Bahía de Málaga, como años anteriores,organiza la travesía a nado a las antiguas Plataformas de bombeo, y nos invita a participar a los triatletas del Club Triatlón Torremolinos. La salida será el próximo domingo día 3 de junio a las 8:45 horas, desde la playa de la desembocadura del río Guadalhorce en Guadalmar, como en otras ocasiones.Sabed que las plataformas están a 1250 metros de la costa y se suele hacer una paradita para la foto de unos cinco-diez minutos antes de volver.Adjunto foto de la travesía y enlace con windguru para ver el oleaje que tendremos:
jueves, 31 de mayo de 2012
TRAVESÍA AL PANTALÁN
jueves, 24 de mayo de 2012
TRIATLÓN DE SEVILLA 2012
El pasado sábado 19 de Mayo de celebró la III edición del Triatlón de Sevilla, mi debut esta temporada. A priori pintaba "regular" el día por varios motivos: antecedentes, climatología, poca preparación y mi estado de salud......por otro lado la compañía era genial y equilibraba la balanza hacia un día genial.
Mis antecedentes en esta prueba eran malos, con un estreno sobre la distancia olímpica en Sevilla en el 2010 para olvidar:
- un pinchazo en la primera curva que me hizo perder más de veinte minutos al no llevar las herramientas correspondientes ni bomba de aire...
- un calor tremendo que terminó de reventar el poco ánimo que me quedaba.
- una organización primeriza que dejaba mucho que desear ya desde la salida (desorden y locura total desde el pantalán y saliendo algunos triatletas 100 metros por delante)
Pero esta edición fue muy diferente.
Los cuatro individuos de la foto quedamos en Málaga para hacer el viaje junticos que así, además de ahorrar unos eurillos, se hace más corto el camino. El viaje fue cojonudo contando batallas y proponiendo posibles carreras durante todo el camino, pero yo me iba encontrando poco a poco peor, con dolor articular y algo de fiebre.
Con un clima fresco y casi con la hora pegada al culo llegamos a Sevilla (14:28 horas) a coger los dorsales (cerraban a las 14:30), lo conseguimos y ahora a buscar aparcamiento.....ODISEA!!!!! Los boxes los cerraban a las 15:30 y nuestro conductor pasó por el control a las 15:29.....bufff, otra que hemos pasao...
Por fin en boxes preparando los aperos de carrera nos acercamos a calentar al rio y a la camara de salida, aquí que se acerca Rafa y me dice: "jo tio, que mala cara tienes", y yo tiritando, tosiendo y con un mal cuerpo que tela.....
Me doy cuenta de una mejora por parte de la organización en cuanto a la salida desde el agua, poniendo una cuerda que hacía las veces de linea de salida (y que no haya ningún listillo que haga menos metros) pero que el speaker no está a la altura y se dedica a pegar voces y a desconcertar a los triatletas amenazando con la descalificación. Bocinazo de salida y me pasan siete u ocho tios por encima, me hundo e intento dar alguna brazada hacia adelante, acierto a moverme y consigo seguir una buena linea hacia la primera boya...."intentaré hacer los menos metros posibles que estoy pachucho" me digo...La primera vuelta pasa muy rápido y me subo al pantalán sin problemas para saltar y dar la segunda vuelta..."coñ...que no le he dado al cronómetro!!!!" y en el aire intento darle al botón y con el gesto caigo al agua de mala manera (con la cara) y se me ponen las gafas torcidas, de tal forma que parece que tengo ocho dioptrías en cada ojo.."esta vuelta va a ser más puñetera...."; me noto lento y sin fuerza y deseando coger la bici llego a la T1, un 60% de bicis me espera...no ha sido buena la natación, probaré a tirar un poquito a ver si recupero. Primera vuelta con buenas sensaciones tirando y pillando gente que se va poniendo a rueda, no colabora nadie, en la segunda vuelta me echan una mano, y al comenzar la tercera ya éramos una grupeta de unas 15 unidades. De repente una mano amiga me toca la espalda "hostia Rafa!!!!! como tu por aquí? algo no me cuadra!"..."que he pinchado y he perdido un montón".....ya me extrañaba a mi... Hacemos la dos últimas vueltas juntos, reservando piernas (chupando rueda, para que nos vamos a engañar) entramos a boxes (40 km exactos, otra mejora de la organización) y salimos de la T2 junticos junticos, a buen ritmo, pero pasado el primer kilómetro noto que me falta capacidad respiratoria y voy perdiendo fuelle y metros con un Rafa que va a más. Intento coger ritmo de respiración, sin forzar a ver si me recupero, pero no encuentro mi ritmo y termina la carrera. Recompensa abundante y variada para los que van terminando (fresas, isotónica, platanos, coca-cola, cerveza, camiseta, etc..). Rafa me estaba esperando desde hacía un par de minutos, echamos la vista atrás y Juán acaba de llegar!!!! solo dos minutos detrás mía (este chaval promete) y en apenas tres minutos más aparece el largo Sebas: MISIÓN CUMPLIDA!!
Salvo por mi estado de salud, lamentable, (cinco días después aún me duele el pecho) me traje un buen recuerdo del Tri de Sevilla, esta vez sí, por la organización, por el clima (fresquito en mayo...puff!) y por mis compañeros de viaje y de club.
viernes, 18 de mayo de 2012
ECOTRIMAD: UN TRIATLON PARA MADURAR.
El pasado 12 de mayo se realizó el triatlón
de media distancia de Buitrago de Lozoya (Madrid: ECOTRIMAD) con una
organización bastante buena y con vistas de convertirse en un referente por el
emplazamiento de los circuitos (vistosos y bien cuidados) así los medios
implicados en la ejecución: bastantes jueces (quizá escasos en la bici), buenos
avituallamientos, muy buena publicidad y sobre todo una organización con ganas
de resolver cualquier contratiempo y preocupados por los triatletas.
La pasada edición estuvo pasado por agua,
granizo y bajas temperaturas, en esta el buen tiempo predominó toda la prueba,
quizá gran calor en la carrera a la que no estábamos aclimatados, no por la
época del año en que se desarrolla sino porque tres días antes estábamos a 10 ó
15 grados menos.
Con las perspectivas de un buen precio (creo recordar que nos salió 100
€) y con la planificación de la temporada hecha para el mundial de Vitoria,
decidimos, en enero, mi hermano y yo (Jorge se nos quedó en el camino por falta
de preparación pero espero que la espinita se la saque con otro reto igual o
más importante) hacerla e ir calentando de cara a la larga distancia.
La prueba empezó el sábado a medio día, así que nos dio tiempo a dormir
entre Pinto y Valdemoro, o sea, en San Martín de la Vega en casa de unos amigos
y el sábado por la mañana hacer los cien kilómetros que nos separaban hasta
Buitrago (un pueblo con un marcado carácter medieval: la meta es una plaza
amurallada). Recoger los dorsales y poner las bicis en el box fue rápido (buena
organización), así que a las doce empezaron los élite y después nosotros (los
grupos de edad) por oleadas: metían a varios grupos de edad en salidas cada
cinco minutos. La natación se desarrolló sobre un pantano con el fondo de la
sierra de Madrid en la que aún se observaba la nieve, creo que este segmento
fue lo único llano que teníamos porque los otros dos eran “rompe-piernas” y muy
exigentes. Salimos de la natación y nos dirigimos al box para empezar la bici,
tras “carrerita” de unos 300
metros (claro que cuesta arriba para ir “calentando”),
después a realizar el segmento de bici: dos vueltas con mucho sube y poco baja.
Este segmento resulto ser muy exigente y la gente salió como “galgos”, porque
después de hacer una buena natación (el corazón lo tenía en la garganta), y no
haber visto el circuito de bici, me lo tomé con serenidad con expectativas de
encontrarme lo que anunciaron en la página web: “mucho perfil y bici
rompe-piernas”, así que la gente empezó a pasarme hasta que adelantando a uno,
éste se cambió de carril sin previo aviso y me enganchó el cambio trasero
sacándolo por lo que tuve que parar para intentar arreglarlo (cuestión que
resolví metiendo el cableado en la guía a base de fuerza con los dedos), entonces
me “re-activé” y me puse a darle caña a la bici para ver si podía coger al
dorsal 360 (que se me quedó grabado en la mente porque estuvo a punto de
tirarme con el enganchón que me dió), para poder cogerlo y soltarle “todo lo que
pensaba”, así que empecé a subir de las 150 pulsaciones (en competiciones
normalmente la bici no suelo pasar de 140) adelantando a bastante gente, sobre
todo en la bajada y en los llanos (yo llevaba la cabra). Metido de lleno en la
carrera empecé a adelantar a números por debajo de 100 (estos eran elite) y me
dio más alas en la bici y el pulso más alto, así que empecé a pensar que me iba
a pasar factura en la carrera, pero seguí con este ritmo hasta el final y ver
lo que pasaba.
Acaba la bici y en la transición noto como
dos piedras en el cuadriceps (evidentemente me había pasado en la bici y esto
me pasaría factura), nunca había sentido las piernas tan congestionadas y
bloqueadas, así que la carrera la planteo relajado y conservando la técnica (un
buen ataque de rodilla y cadera alta). Me pasó uno que lo había adelantando en
la bici, justo antes de la transición, y decido seguirle y mantenerle la
distancia (conservando una buena técnica), pero me quedan 20 kilómetros por
delante y esto pinta mal (primer kilómetro todo cuesta arriba y bien “arriba”),
pero consigo mantener la distancia del que me había pasado y el ritmo… hasta el
final.
Curiosamente nunca hubiese hecho esto porque
normalmente soy bastante conservador, pero un día tenía que pasar… probar y
conocer más los límites, y que mejor escenario en una prueba, dónde la carga de
importancia no era mucha y no había ningún tipo de presión.
Creo que para poder superarnos, conocernos, saber más nuestros límites….
MADURAR deportivamente, hay que apostar por cotas más altas y reflexionar
después de haber competido, sacar el máximo provecho que nos da la competición
y esto es la misma carrera, dónde se desarrolla el mejor escenario para
conocernos.
Con el entrene cotidiano, bien hecho, bien planificado… los frutos
llegan pero hay que apostar, arriesgar… y quizá equivocándonos lleguemos a
mejorar como deportistas si después, claro está, hay una buena integración de lo acontecido en
la competición.
Yo he “madurado” (con 43 años y 14 practicando triatlón) con esta
competición, porque aposté por superar el límite “mental” que me había
autoimpuesto por miedo a equivocarme, que me había autoimpuesto por unos
entrenamientos con trabajo de umbrales de los que no pasaba, de una costumbre
de pensar que mañana tengo que seguir entrenando y hoy tengo que acabar bien
para mañana tener fuerza...
Os aconsejo que apostéis por
vuestra maduración y disfrutéis después de estas sensaciones y de la riqueza de habernos
superado tanto mental como físicamente…
Mi hermano también aprendió: “la dureza no
la ponen los recorridos… la ponemos nosotros”.
Saludos.
Por Rafa
Por Rafa
domingo, 6 de mayo de 2012
LA CRÓNICA DE RAFA: TORREDELMAR
TRIATLON TORRE DEL MAR
Suena el despertador: las seis y media de
la mañana… sigue lloviendo y hace bastante frío. La cabeza empieza a pensar en
el triatlón de Torre del Mar: ¿se anulará por mal tiempo? ¿Anularán algún
segmento?... ¡Uff! Con esta lluvia y este frío hay que pensar en ir o no ir.
Desayuno a las siete (como siempre tres horas antes de la competición) y
sin variar los alimentos, para que todo esté bien “controladito”, después toca
otra vez revisión de material (que la noche anterior previamente ya estaba
ordenado), seguramente para calmar nervios y meternos como rutina. De vez en
cuando me asomo por la ventana para comprobar que para de llover o que llueve
menos… efectivamente parece que llueve menos a partir de la ocho de la mañana,
hora en la que cojo el coche para irme a Torre del Mar y estar sobre la ocho y
media para recoger dorsales.
Llego a las 8 y media y sigue lloviendo, aparco y me dirijo a recoger el
dorsal. En la cola se ven los paraguas para protegernos de la lluvia y se
empiezan a ver “viejos conocidos”. Saludos y comentarios sobre el frío y la
lluvia. Recojo el dorsal y me empiezo a poner el neopreno, ni siquiera espero a
que saquen la temperatura del agua ya que el frío que hacía seguro que lo
íbamos a utilizar (al final estaba a 13,5º, un grado y medio menos y se anula
este segmento).
Los boxes abren tarde y mal, tarde porque empezaron a abrir a las diez
de la mañana (hora en la que era la salida) y mal porque un vehículo estaba
estacionado en la entrada impidiendo la fluidez en la cheking de boxes.
Últimamente me llama mucho la atención el protagonismo que adquieren los
jueces: gritos, órdenes, etc… y tonos que lo único que hacen es incomodar a los
que resignadamente tenemos que ponernos en cola para entrar con el material,
con un pago previo a un evento,… creo que habría que reflexionar sobre estas
“formas” que tienen los jueces ya que son profesionales y están “cobrando” por
un trabajo (no como los voluntarios, que parecen más profesionales en modos que
algunos jueces).
Durante la espera desde las nueve y media hasta que nos metimos en el agua (alrededor de las diez
y media) paró de llover, pero justo en el momento que estábamos en línea de salida
empieza a caer una tormenta, lo que presagiaba una bici “acongojada” por el
temor a las caídas.
Suena la bocina, tras una primera salida falsa dónde volvieron a
colocarnos, y empezamos a hacer el típico triangulo de la natación: boyas a
izquierda y salida hacia boxes. El agua muy fría, la gente aglomerada (como
siempre) y los jóvenes nadadores “pasandonos por encima”.
En la salida del agua seguía lloviendo, mientras piensas en las rotondas
y visualizas dónde estaba la bici, piensas en el casco como primer elemento,
hoy las gafas no las utilizaré, y salida para el recorrido.
Transición rápida (que esto es un
sprint) y la bici con muy pequeños grupos: en un principio nos juntamos nueve
pero en la primera rotonda un competidor
cae al suelo (escalofriante el sonido del carbono chocando con el
asfalto y el lamento del triatleta: pensamiento “uff! A mí no me ha tocado).
Esto hace ser más prudente o ir con más miedo. Los grupos se van desintegrando
por la dificultad de chupar rueda en bici: si llevas gafas ves muy poco, y si
no las llevas tienes que cerrar los ojos por la cantidad de agua que te llega
directamente a los ojos. Seguimos en
bici (solo quedamos tres de un grupo de nueve) y llegamos a la subida de Cajiz,
subimos y bajamos (con más miedo que vergüenza), enfilamos los últimos
kilómetros de bici y enganchamos a algunos que se habían descolgado de los
grupos anteriores.
Llegamos a la transición (otra vez visualización de bici y orden de
colocación de elementos (hoy no toca llevar gorra ¿por qué será?). Dejo la bici
y me atranco con la zapatillas: los pies y las manos están muy frías… después
de intentar un rato (quizá fueron cinco segundos pero es que en la competición
es tiempo es tan “relativo” y “rápido”) meterme la zapatilla izquierda, me doy
cuenta que me he dejado el dedo del pie fuera y no puedo meter el pié (lo tenía
tan frío que ni lo sentía), consigo meterlo y empiezo a correr: pies
“congelados” que me hacen sentir la lesión del espolón más intensamente… la
demás gente a mil por hora, que me hacen parecer una tortuga… y mientras tanto
la lluvia cayéndote y empapando más los ánimos.
Charcos y más charcos, el suelo resbaladizo y haciendo lo imposible por
no peder tracción. Ves a los demás con buenas y malas caras, semblantes de
sufrimiento y de gozo (a saber lo que pasa por la cabeza de cada uno) y empiezas
a saludar a los conocidos, eso sí, con pequeños gestos para no perder mucha
energía.
Ves el arco de meta… intentas apretar sin peder tracción por la lluvia
(eso es lo que me contaba… por no tener más fuerza era la otra realidad). Pasas
por debajo del arco, pitido del chip y hasta la próxima: RÁPIDO Y EXHAUSTO (dos
cosas que tienen estos triatlones cortos).
Después a hidratarse (que con la lluvia se ve que no fue suficiente) y a
comentar con los demás cómo había ido: está claro que los comentarios eran muy
efímeros porque seguía lloviendo.
A partir de este triatlón (por supuesto con bastante frío) deberíamos
pensar en hacer dos categorías: FLAMENCOS (triatletas largos y delgados con
tendencia a quedarse “pajaritos” en estas condiciones climatológicas) y OSOS
(que acumulamos grasa en invierno para empezar a gastarla a principios de
verano, y que en estas condiciones tenemos más “aislante natural), por supuesto
que yo me voy a los osos que con el calor ya nos ponemos en otra dimensión del
sufrimiento.
Al final: sonrisas por haber pasado estas inclemencias, buenas
sensaciones para los que no participamos en el Ican (este era más barato) y
deseando que llegase el buen tiempo para seguir entrenando. ¡Ah! Y bastante
participación de nuestra gente, que poco a poco, y con la pronta llegada de la equipación
nos vamos conociendo cada vez más.
Enhorabuena a todos los que participaron y buenos deseos para el
próximo.
Por Rafael López Cazorla
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)



